La Playa Salvaje

Saliendo de Chella por las Eras, dejando el polideportivo a la derecha y tomando el desvío que lleva al Abrullador se encuentra a unos 500 metros la Playa Salvaje, un lugar idílico desde hace muchos años, para los visitantes. Las aguas procedentes del Abrullador, frescas y limpias son un regalo en los días de verano.

Los visitantes pueden encontrar allí un pequeño azud que contiene las aguas formando un pequeño lago donde nadar y divertirse. Construido originariamente como balsa de riego para los labradores, este paraje se fue convirtiendo en un lugar idoneo donde pasar el día. Varias remodelaciones a lo largo de los años han dejado un fuente y bancos donde descansar.