Libros de fiestas de la Chella de antaño: 1968 y 1963

Viernes, 16 de Agosto de 2013 a las 00:00 - Publicado por José Luis Ponce Palop

Autor:Festeros 1968

Trinidad Aparicio, nuestra célebre escritora de Relatos sobre Chella y sus gentes, viajó en enero del 68 desde Argentina a Chella, pasando por Barcelona, para poder pasar unas fiestas de San Blas en nuestro pueblo y en la calle Libertad en concreto. Se llevó como recuerdo el libro de fiestas, que ahora, tras 45 años nos ha servido para preparar este interesante documento. En el podremos revivir el pueblo de entonces, los comercios con sus pintorescos anuncios, sabremos quienes eran los festeros, la reina de las fiestas, los mayorales y leeremos los escritos del alcalde, del cura, del director de la escuela y de los incombustibles Valeriano, nuestro carpintero poeta y don Eugenio, éste último con un retazo histórico. Recordamos que este año fue el de la primavera de Praga, el asesinato de Luther King, el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna, el mayo francés con la revolución estudiantil en París bajo el lema "la imaginación al poder" y hasta del triunfo de Massiel en Eurovisión que llegó a considerarse como la revancha por la pérdida de Gibraltar o de la Armada Invencible que se nos hundió antes de llegar a Inglaterra, pais que quedó en segundo lugar.   Algo estaba cambiando y ya se percibía en el horizonte. Aunque los ecos de muchas de estas cosas aún no nos habían llegado, es curioso el artículo escrito por los festeros titulado "La Vida", en tono muy distinto a los clásicos de esta publicación, levantando la voz, quizás por primera vez,  para criticar algunas actitudes poco colaboradoras con sus afanes de conseguir fondos para una mejor fiesta.    

Como segundo documento tenemos el libro de fiestas de hace medio siglo, cincuenta años atrás en el 1963 y realizado por una comisión de fiestas, encabezada por Cayetano Gómez como presidente. Más adelante este cometido pasaría a ser responsabilidad de los Quintos a iniciativa de nuestro cura párroco don Vicente Bertomeu. Para que no hubiese dudas de que nuestra reina de las fiestas era chellina se apellidaba "Granero Granero". Este libro es como una ventana abierta a la Chella de entonces, con interesantes colaboraciones en textos y poesías, con recuerdo especial para el maestro Juan Lacomba o el nutritivo escrito del maestro don José Grau sobre nuestra cocina chellina en los días de fiesta patronales. Destaca la amena relación de anuncios, el marketing de entonces, donde podemos leer que "en este bar si pide café..tomará café" y donde en otro bar si pedíamos café nos ponían "café, café, café...tres veces café". A imaginación no nos ganaban. O el genial anuncio de los autobuses de Granero con el escueto "Espacio reservado a Autobuses Granero". Gracias a este libro podemos saber que la faja Biky la vendian en la tienda de Roberto y que en la Taberna de Antonino las especialidades eran las habas y los callos.  En la Caja nos pagaban el 3% a plazo fijo y nos recordaban que "Familia que ahorra, familia feliz".